En video | El loco que llegó a ser Rey

Por: Yonaris Villa – Jonathan Altamar

Sería una locura; caminar descalzo por las calles recién pavimentadas del barrio El Triunfo, en Soledad, bajo el inclemente sol, sin embargo; sumergido en este personaje a Jorge no le importa. Hace 20 años, le cogió el gusto y hasta le salieron callos…

La transformación inició horas antes sentado en el patio de su casa, donde encuentra refugio bajo un polisombra; Para entonces lleva puesta parte de la vestimenta harapienta que reúne de lo que van dejando durante el año amigos y vecinos.
De un viejo cajón saca la pintura negra y mientras la unta en su cuerpo, queriendo desaparecer al vendedor de lotería. Ríe de sí mismo al recordar las tantas veces que ha convencido a la gente de lo real de su disfraz.

El ‘ladrillo’ con el que amenaza a quien se le atraviese en el camino, que no es más que una esponja pintada de rojo. También lleva un saco de fique, en el que guarda celosamente los trastes y una bolsa en donde esconde las monedas que le entregan en medio del susto o de la alegría que produce.

El carnaval está a punto de empezar, y a este loco, no le importa quedar nuevamente fuera de concurso en las fiestas que se desarrollan en algunos municipios del Atlántico, ya ganó; según él, los suficientes ‘Congos de Oro’ para ahora salir por la satisfacción de llevar impregnada la alegría que le permite vacilársela estando entre la cordura y la demencia.

Lo que no se esperaba, es que con las brisas de enero llegara la noticia que por años había esperado. El loco como es conocido llegó a ser rey momo del Carnaval de Soledad.

Durante un mes y medio recorrió el desfile no solo con su vieja y desgastada vasenilla sino portando con orgullo una banda real. La algarabía de la gente era la mejor recompensa. Fue un carnaval exitoso, una locura hecha realidad.

Ahora no es un loco cualquiera, llegó a ser Rey, demostrando que a su edad y a pesar de los quebrantos de salud puede mantener el espíritu de la tradición intacto desde el corazón de este loco traído de la ficción…

DEJA UNA RESPUESTA